Señor muy misericordioso, imperecedero, inmaculado, sin pecado, límpiame, tu siervo innecesario, de toda inmundicia de la carne y del alma, y de mi falta de atención y abatimiento que ha sobrevenido a mí, la inmundicia, con mis iniquidades, y muéstrame sin mácula, oh Maestro, por la bondad de tu Cristo, y santifícame con la invasión de tu Santísimo Espíritu: porque he despertado de las tinieblas de los inmundos. fantasmas del diablo y toda inmundicia, seré considerado digno con limpia conciencia de abrir mi boca inmunda e inmunda, y de cantar alabanzas a tu santísimo nombre, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
1 libro de oraciones ortodoxo con un apéndice de oraciones a la Santísima Theotokos y los santos santos de Dios. - M.: Editorial del Patriarcado de la Iglesia Ortodoxa Rusa de Moscú, 2018. - 816 p.
2 Habiendo despertado - despertando.