Santísima Señora, toma a mi familia bajo Tu protección. Infundir en el corazón de mi esposo y de nuestros hijos la paz, el amor y la intransigencia hacia todo lo bueno; No permitas que nadie de mi familia experimente la separación y la separación difícil, hasta la muerte prematura y repentina sin arrepentimiento.
Y salva nuestra casa y a todos los que vivimos en ella del fuego, de los ataques de los ladrones, de todas las malas circunstancias, de los diversos tipos de seguros y de las obsesiones diabólicas.
Sí, y nosotros, individualmente y por separado, abierta y secretamente, glorificaremos Tu Santo Nombre siempre, ahora y por los siglos, y por los siglos de los siglos. Amén.
Fuente: Libro de oraciones del metropolitano Manuel (Lemeshevsky) (+1968)