Ruega a Dios por mí, santo siervo de Dios (nombre), mientras recurro diligentemente a ti, un ayudante rápido y un libro de oraciones para mi alma.
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Esta oración es un kontakion de oración, que se toma de la secuencia del servicio de oración general, donde se canta según el tercer cántico del canon.
La veneración de un santo consiste no sólo en rezarle, sino también en imitar su hazaña y su fe. “Que tu vida sea conforme a tu nombre”, dijo el monje Ambrosio de Optina. Después de todo, el santo cuyo nombre lleva una persona no es sólo su patrón y libro de oraciones, sino también un modelo a seguir.
Pero ¿cómo podemos imitar a nuestro santo, cómo podemos al menos seguir de alguna manera su ejemplo? Para hacer esto necesitas:
Primero, conozca su vida y sus hazañas. Sin esto, no podemos amar verdaderamente a nuestro santo.
En segundo lugar, debemos acudir a ellos en oración con más frecuencia, conocer el troparion para él y recordar siempre que tenemos un protector y un ayudante en el cielo.
En tercer lugar, por supuesto, siempre debemos pensar en cómo podríamos seguir el ejemplo de nuestro santo en un caso u otro.