Y partícipe de la moral,/ y vicario del trono, apóstol,/ obtuviste acción, inspirada por Dios,/ en una visión del amanecer,/ para ello, corrigiendo la palabra de verdad,/ y por amor a la fe sufriste hasta sangrar,/ Hieromártir Blasie./ Ruega a Cristo Dios // para que nuestras almas sean salvas.
Vegetación divina, flor que no se marchita, / las vides sufridas de Cristo, Blasie portadora de Dios, / honrando con la fe tu memoria, cumple tu alegría, // orando sin cesar por todos nosotros.
Oh, padre sufrido, gran siervo de Dios, Hieromartyr Blasie. Escúchanos, pecadores, que acudimos corriendo hacia ti y te rezamos calurosamente. Nos abrumará una tormenta de muchos males, angustias y dolores, nos abrumarán las enfermedades mentales y físicas y todo tipo de obsesiones del enemigo. Somos negligentes en cuanto a nuestra salvación; debido a nuestros pecados, somos menos dignos de pedir ayuda al Señor. Pero tú, buen pastor, ten gran valentía en presencia del Dios Misericordioso, así como a veces fuiste conducida a tu tormento, las viudas llorosas que acudieron a ti, no te rechazaron, de lo contrario Tú liberaste a la bestia del azote, y pediste al Señor la curación de otro niño, así que ahora mira a tus hijos, en esta hora el consuelo y la ayuda fluirán hacia ti pidiendo. Rogaste al Señor: si alguien tiene alguna enfermedad o problema, recordará tu nombre, para ayudar a todos a glorificar Su Santísimo Nombre. No nos niegues a los que te rezamos, sino, como prometiste, cumple todas nuestras peticiones de bien, por la misericordia del Dios Todopoderoso, a Él sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Akathist al Hieromártir Blaise de Sebaste