Tiempos y épocas de hazañas memorables,/ hazañas y trabajos de los padres portadores de Dios,/ Néstor el Sabio, escribiendo,/ fuiste encendido de amor para seguir las huellas de los primeros,/ no dejes con él de orar a Cristo Dios, // que nuestras almas sean salvas.
Como este Teodosio, portador de Dios, es discípulo/ y verdadero imitador de su vida,/ la primera de sus honestas reliquias, un testigo de sí mismo, fue considerada digna de serlo,/ junto con las demás la llevó santamente,/ Tú también heredaste el Reino de los Cielos, para que también nosotros, que te honramos, lo recibamos, orando al Señor.
¡Oh, santo padre, sabio mentor y asceta amante de Dios, Néstor el Cronista! Ponte con valentía ante el trono de la Gloria Eterna, no te olvides de nosotros, pecadores e indignos, agravados por las tormentas de las pasiones, y por tu incesante intercesión protege a nuestra patria, a la tuya y a los tuyos de todos los males y dolores. Confirma nuestros corazones en la fe ortodoxa, enséñanos a amar a nuestra patria y a permanecer fuertes en el amor fraternal. Guíanos por el camino de la salvación, para que a través de tus oraciones, intercesora nuestra, entremos en el Reino eterno de gloria, alabando al Señor y glorificando tu intercesión por los siglos de los siglos. Amén.