¿Qué debo orarte, qué debo pedirte? Lo ves todo, lo sabes tú mismo, mira dentro de mi alma y dale lo que necesita. Tú, que todo lo has soportado y todo lo has superado, todo lo entenderás. Tú, que entrelazaste al Niño en un pesebre y lo tomaste con tus manos de la Cruz, sólo Tú conoces todas las alturas de la alegría, toda la opresión del dolor. Tú, que has recibido en adopción a todo el género humano, mírame con cuidado maternal. De las trampas del pecado, llévame a Tu Hijo. Veo una lágrima mojar Tu rostro. Está sobre mí que lo derrames y dejes que borre las huellas de mis pecados. Aquí he venido, estoy de pie, esperando Tu respuesta, ¡oh Madre de Dios, oh Cantante, oh Señora! No pido nada, simplemente me presento ante Ti. ¡Sólo mi corazón, pobre corazón humano, agotado en el anhelo de la verdad, lo arrojo a Tus Purísimos pies, Señora! Que todo aquel que te llame llegue contigo al día eterno y te adore cara a cara.
* Tenyota - 1) una red de caza para capturar animales pequeños; 2) telaraña.
** Esta oración fue escrita por E. Poselyanin y extraída de la revista “Russian Monk” de 1910, p. 29.