Señor, déjame afrontar con tranquilidad todo lo que me deparará el día venidero.
Déjame entregarme completamente a Tu Santa voluntad.
Por cada hora de este día, instrúyeme y apóyame en todo.
Cualquier noticia que reciba durante el día, enséñame a aceptarla con el alma tranquila y la firme convicción de que todo es Tu Santa voluntad.
En todas mis palabras y acciones, guía mis pensamientos y sentimientos.
En todos los casos imprevistos, no me dejes olvidar que todo fue enviado por Ti.
Enséñame a actuar directa y sabiamente con cada miembro de mi familia, sin confundir ni molestar a nadie.
Señor, dame fuerzas para soportar el cansancio del día que viene y todos los acontecimientos del día.
Guía mi voluntad y enséñame a orar, creer, esperar, soportar, perdonar y amar.
Amén.
Señor, déjame afrontar con tranquilidad todo lo que me deparará el día venidero.
Señor, déjame entregarme completamente a Tu santa voluntad.
Señor, a cada hora de este día, instrúyeme y sostenme en todo.
Señor, cualquier noticia que reciba durante este día, enséñame a aceptarla con el alma tranquila y con la firme convicción de que todo es Tu santa voluntad.
Señor, revélame tu santa voluntad para mí y los que me rodean.
Señor, guía mis pensamientos y sentimientos en todas mis palabras y pensamientos.
Señor, en todos los casos imprevistos, no me permitas olvidar que todo fue enviado por Ti.
Señor, enséñame a tratar correcta, sencilla y racionalmente a todos en casa y a los que me rodean, mayores, iguales y menores, para no molestar a nadie, sino contribuir al bien de todos.
Señor, dame fuerzas para soportar el cansancio del día que viene y todos los acontecimientos del día.
Señor, Tú mismo guías mi voluntad y me enseñas a orar, esperar, creer, amar, soportar y perdonar.
Señor, no me dejes a merced de mis enemigos, sino por amor de tu santo nombre, guíame y gobiername.
Señor, ilumina mi mente y mi corazón para comprender Tus leyes eternas e inmutables que gobiernan el mundo, para que yo, Tu siervo pecador, pueda servirte correctamente a Ti y a mi prójimo.
Señor, te doy gracias por todo lo que me sucederá, porque creo firmemente que todo obra para el bien de quienes te aman.
Señor, bendice todas mis salidas y entradas, obras, palabras y pensamientos, dígname glorificarte siempre con alegría, cantarte y bendecirte, porque eres bendito por los siglos de los siglos.
Amén.