¡Te doy gracias Señor mi Dios por todo lo que me ha pasado! ¡Te doy gracias por todos los dolores y tentaciones que me enviaste para sanar mi alma y mi cuerpo, ulcerados por los pecados! Ten piedad y salva aquellos instrumentos que Tú usaste para mi curación, aquellas personas que hicieron lo que hicieron por mí, asígnales abundantes recompensas de Tus tesoros eternos. ¿Qué te traje? Sólo pecados, sólo violaciones de Tus mandamientos Divinos.
Perdóname, pecador, perdóname que soy culpable ante Ti y ante la gente. Perdona a los no correspondidos.
Concédeme convencerme y admitir sinceramente que soy pecador. Concédeme rechazar las malas excusas, concédeme el arrepentimiento, concédeme la contrición del corazón, concédeme mansedumbre y humildad, concédeme paciencia en todas mis penas. Muérete para el mundo. Quita de mí mi voluntad pecaminosa y planta Tu santa voluntad en mi corazón. Que pueda crearlo solo con mis acciones, palabras, pensamientos y sentimientos.
La gloria te corresponde a Ti por todo, la gloria sólo a Ti te pertenece, mi único bien es la vergüenza de mi rostro y el silencio de mis labios.
Ante tu terrible juicio en mi miserable oración, no encuentro en mí ni una sola buena acción, ni una sola dignidad, y sólo estoy envuelto por todas partes por la innumerable multitud de mis pecados, como por una espesa nube y niebla, con un solo consuelo en mi alma, con esperanza en tu ilimitada misericordia y bondad. Amén.
¡Ten piedad, Señor, de los que me odian y me envidian! ¡Ten piedad, Señor, de los que me calumnian y me ofenden! No les hagas ningún mal por tu indigno siervo; pero según Su inefable misericordia y según Su inconmensurable bondad, ¡ni en esta vida ni en el próximo siglo no toleren el mal para mí, pecador! Santifícalos con Tu misericordia y cúbrelos con Tu gracia, oh Todomisericordioso, porque ante todo, bendito eres Tú por los siglos de los siglos. Amén.
* Archimandrita Juan (campesino). Libro celular.