Señor Dios, de todas las criaturas visibles e invisibles, Creador y Creador, que creaste los tiempos y los veranos, bendice él mismo el nuevo año que hoy comienza, que contamos desde tu encarnación para nuestra salvación.
Permítanos pasar este año y muchos años después en paz y armonía con nuestros vecinos; Fortalece y difunde la Santa Iglesia Universal, que Tú mismo fundaste y santificaste con el sacrificio salvador del Santo Cuerpo y de la Purísima Sangre.
Levanta, preserva y glorifica a nuestra Patria; Danos larga vida, salud, abundancia de frutos terrenales y el bienestar del aire.
Yo, Tu siervo pecador, todos mis familiares y vecinos y todos los cristianos fieles, como nuestro verdadero Pastor Supremo, protégeme, protégeme y estableceme en el camino de la salvación, para que, siguiéndolo después de una vida larga y próspera en este mundo, alcancemos Tu Reino Celestial y seamos dignos de la bienaventuranza eterna con Tus santos. Amén.
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“Al Creador de toda la creación, habiendo establecido tiempos y estaciones en Tu poder, bendice la corona del verano de Tu bondad, oh Señor, preservando a Tu pueblo y a Tu ciudad en paz a través de las oraciones de la Theotokos y sálvanos”.