Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres. Te alabamos, te bendecimos, nos inclinamos ante Ti, te glorificamos, te damos gracias, grande, por tu gloria.
Señor Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso, Señor Hijo Unigénito, Jesucristo y el Alma Santa. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, quita el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; quita los pecados del mundo, acepta nuestra oración; Tú estás sentado a la diestra del Padre, ten piedad de nosotros. Porque Tú eres el único Santo, Tú eres el único Señor, Jesucristo, para gloria de Dios Padre, amén.
Te bendeciré todos los días y alabaré tu nombre por los siglos de los siglos. Concédenos, Señor, que en este día seamos preservados sin pecado.
Bendito eres, Señor Dios nuestro padre, y alabado y glorificado sea tu nombre por siempre. Amén.
Que tu misericordia sea con nosotros, Señor, mientras confiamos en ti. Bendito eres Tú, Señor, enséñame por Tu justificación. (tres veces).
Señor, tú has sido nuestro refugio por los siglos de los siglos. Az reh: Señor, ten piedad de mí, sana mi alma, porque he pecado contra ti.
Señor, he venido a Ti, enséñame a hacer Tu voluntad, porque Tú eres mi Dios; Porque contigo está la fuente de la vida, en Tu luz veremos la luz. Muestra tu misericordia a quienes te guían.
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros (tres veces).
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.
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En los maitines de los días laborables (no doxológicos) y de las fiestas de Cuaresma, así como en Completas, la Gran Doxología se reemplaza por la lectura de la doxología diaria.
Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres. Te alabamos, te bendecimos, nos inclinamos ante Ti, te glorificamos, te damos grandes gracias por tu gloria.
Señor, Rey Celestial, Dios, Padre Todopoderoso, Señor Hijo Unigénito, Jesucristo y Alma Santa. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, quita el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. Quita los pecados del mundo, acepta nuestra oración. Siéntate a la diestra del Padre, ten piedad de nosotros. Porque Tú eres el único Santo; Tú eres un solo Señor, Jesucristo, para gloria de Dios Padre, amén.
Te bendeciré todos los días y alabaré tu nombre por los siglos de los siglos.
Señor, tú has sido nuestro refugio por los siglos de los siglos. Az reh: Señor, ten piedad de mí, sana mi alma, porque he pecado contra ti.
Señor, he venido a Ti, enséñame a hacer Tu voluntad, porque Tú eres mi Dios, porque Tú eres la fuente de la vida, en Tu luz veremos la luz. Muestra tu misericordia a quienes te guían.
Ver: Doxología en el Diccionario.